¡Bienvenido! Si a Ud
le gusta la música de Carlos Gardel, entonces está en el
lugar preciso. ¡Que lo disfrute!
Volver Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos
van marcando mi retorno.
Son las mismas que alumbraron con sus palidos reflejos
hondas horas de dolor.
Y aunque no quise el regreso, siempre se vuelve al primer amor.
La quieta calle, donde el eco dijo:
tuya es su vida, tuyo es su querer,
bajo el burlón mirar de las estrellas
que con indiferencia hoy me ven volver.
Volver....,
con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien.
Sentir....,
que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada, que febril la mirada,
errante en las sombras te busca y te nombra.
Vivir...,
con el alma aferrada a un dulce recuerdo, que lloro otra vez.
Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.
Tengo miedo de las noches que pobladas de recuerdos,
encadenan mi soñar.
Pero el viajero que huye, tarde o temprano detiene su andar.
Y aunque el olvido que todo destruye,
haya matado mi vieja ilusión,
guardo escondida una esperanza humilde
que es toda la fortuna de mi corazón.
Volver...
CUESTA ABAJO
Si arrastré por este mundo la vergüenza de haber sido
y el dolor de ya no ser,
bajo el ala del sombrero cuántas veces embozada
una lágrima asomada yo no pude contener;
si crucé por los caminos como un paria que el destino se empeñó en
deshacer;
si fui flojo, si fui ciego, sólo quiero que comprendan
el valor que representa
el coraje de querer.
Eras... para mi la vida entera como un sol de primavera,
mi esperanza y mi pasión.
Sabías... que en el mundo no cabía toda la humilde alegría
de mi pobre corazón.
Ahora, cuesta abajo en mi rodada las ilusiones pasadas
yo no las puedo arrancar.
Sueño, con el pasado que añoro,
el tiempo viejo que lloro
y que nunca volverá.
Por seguir tras de su huella yo bebí incansablemente
en mi copa de dolor,
pero nadie comprendía que si todo yo lo daba en cada vuelta dejaba
pedazos de corazón.
Ahora, triste en la pendiente, solitario y ya vencido, yo me quiero
confesar;
si aquella boca mentía el amor que me ofrecía
por aquellos ojos brujos yo habría dado siempre más.